Mostrando entradas con la etiqueta mujer y activismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mujer y activismo. Mostrar todas las entradas

domingo, 16 de diciembre de 2012

La Alameda de Hércules de Sevilla acoge el “Maratón de firmas por los Derechos Humanos”

Voluntarios de la organización Amnistía Internacional recogieron numerosas firmas en la Alameda de Hércules de Sevilla a favor de los defensores de los Derechos Humanos. Con ellas pretenden presionar a las autoridades de los países donde se producen violaciones de estos derechos. 

En esta ocasión los protagonistas de las reivindicaciones fueron: la organización Girifna, formada por activistas en Sudán que luchan contra las injusticias y la corrupción, y que están teniendo que huir del país por la represión y las represalias del gobierno. En segundo lugar, la maestra Laísa Santos Sampaio, que forma parte de un grupo de mujeres que promueven el desarrollo sostenible y está recibiendo amenazas de muerte en Brasil por defender el medioambiente y luchar contra la industria maderera. La hermana y el cuñado de la activista fueron asesinados en mayo de 2011 cuando hacían campaña contra la explotación maderera ilegal. E Igor Kalyapin, que es el presidente del Comité Interregional contra la tortura en Rusia, y está siendo amenazado en su país por publicar en los medios de comunicación artículos en apoyo de las víctimas de violaciones de Derechos Humanos.

Precisamente así comenzó su andadura Amnistía Internacional en 1961, cuando el abogado británico Peter Benenson publicó en el diario The Observer el artículo “Los presos olvidados”, en el que instaba a personas de todo el mundo a actuar para conseguir la excarcelación de seis reclusos portugueses que habían sido encarcelados por brindar por la libertad en su país. Actualmente, la organización está presente en 150 países donde sigue luchando por los Derechos Humanos y por los “presos de conciencia”, como denominó Benenson a los jóvenes portugueses encarcelados injustamente.

En esta ocasión Amnistía Internacional fue la organización invitada en la Semana de Autor, que desde 1996 lleva promoviendo la actividad de los creadores. El acto tuvo como lema “Autores por los Derechos Humanos”, y la recogida de firmas finalizó con un concierto de Chez Luna y la Catedral Sumergida en la Sala FunClub. 




FUENTES:
Amnistía Internacional 
Europa Press 
http://www.reporterbrasil.org.br/clipping.php?id=1889

sábado, 8 de diciembre de 2012

Carmen: “Ha de cambiar la imagen que se da en los medios de los malos tratos”

La Fundación Ana Bella es una organización sin ánimo de lucro formada por mujeres que han superado la violencia de género y se dedican a prestar apoyo a otras víctimas de violencia machista, así como a inmigrantes y madres en situación de pobreza.

Desde la Fundación las ayudan a resolver todo tipo de problemas. Cuentan con viviendas de apoyo donde alojar a las mujeres, les dan ayudas económicas,  formación laboral, terapia psicológica, y asesoramiento y defensa legal en el caso de que quieran denunciar a sus agresores. Tanto las empleadas como las voluntarias han sufrido malos tratos por lo que están especialmente sensibilizadas con este tema. 


Fundación Ana Bella

Ellas han abandonado a sus maltratadores y piensan que contando su historia pueden conseguir que otras mujeres que están pasando por su misma situación se animen a denunciar. Quieren demostrar que se puede salir de ese círculo de violencia. Dicen que sólo tienen que pedir ayuda, que existen instituciones preparadas para actuar de inmediato, que basta con una llamada de teléfono.

Ana Bella escapó de su casa una madrugada con sus cuatro hijos pequeños y llamó al Instituto Andaluz de la Mujer. Vivió durante cuatro meses en una casa de acogida y después en un piso tutelado. A partir de ese momento se planteó crear una fundación para ayudar a mujeres víctimas de violencia de género o en riesgo de exclusión social.

Carmen dice que ella no denunció a su marido,  que lo único que quería era alejarse de él. Reconoce que son pocas las mujeres mayores que van a pedir ayuda a la asociación y que tampoco denuncian a sus maridos. Sin embargo, su consejo es que lo hagan, que “no se achiquen porque siempre se puede encontrar un trabajo y merece la pena vivir aunque sean cinco minutos alejada de esa persona que te cohíbe”.

Según Carmen: “Desde la asociación visibilizamos a mujeres maltratadas y las empoderamos para convertirlas en agentes sociales de cambio hacia la igualdad”.

Respecto al tratamiento que hacen los medios de comunicación de los casos de violencia de género, dice que “ha de cambiar la imagen que se da en los medios de los malos tratos”. Que es importante destacar las detenciones de los agresores, la valentía de las denunciantes y mostrar la existencia de vías de salida para las mujeres que están sufriendo esta lacra a través de testimonios positivos. 





FUENTES:
Propia
Fundación Ana Bella

viernes, 30 de noviembre de 2012

Janan Abdu: “Mi marido está encarcelado por luchar por la libertad política y los derechos de los palestinos”

Con motivo del Día de Solidaridad con el Pueblo Palestino y coincidiendo con el reconocimiento de Palestina como Estado observador por parte de la ONU, se ha celebrado en la Facultad deComunicación de la Universidad de Sevilla una charla, en la que ha participado a través de una videoconferencia Janan Abdu, esposa del preso político Ameer Makhoul. 

La profesora María Eugenia Gutiérrez y miembros del grupo de cooperación “Sevilla-Palestina”, como Inés Castellano, han sido los encargados de organizar el evento y han explicado a los asistentes al acto la situación de los palestinos que viven en la zona ocupada por Israel, antes de conectar con Janan Abdu, que ha respondido a las preguntas de los asistentes y ha narrado cómo se produjo la detención de su marido por la policía israelí.

Janan Abdu
En un aula completamente llena, en la que podían verse banderas palestinas y un mural con el lema: “Libertad para los presos políticos palestinos”, junto con fotografías de personas pidiendo la liberación de Ameer Makhoul, su mujer, Janan Abdu  ha explicado que su marido forma parte del grupo de palestinos que a partir de la ocupación de Israel continuó viviendo en la zona, y que desde entonces lucha por la libertad política y por los derechos. 

La activista palestina ha dicho que cuando Israel atacó Gaza hubo muchas manifestaciones en las que su marido, Ameer, participó muy activamente, y que ya entonces fue amenazado por los servicios secretos con encarcelarlo. 

Ameer Makhoul, director general de la Unión de Asociaciones Comunitarias Árabes con sede en Israel (Ittijah) y responsable del Comité Popular para la Protección de las Libertades Políticas, fue detenido a las 3 de la madrugada del 6 de mayo de 2010 por la policía israelí que irrumpió en su casa y procedió a su arresto.

Janan Abdu lo considera un secuestro, no una detención, ya que durante dos semanas lo tuvieron encerrado e incomunicado y le negaron la posibilidad de hablar con un abogado. Además de prohibir a los medios de comunicación informar de lo sucedido. Posteriormente lo llevaron a un juzgado pero no le permitieron tener asistencia legal. 

Finalmente cuando habló con su abogado le comunicó que había sido torturado, que permaneció atado a una silla durante 72 horas, en las que no le permitieron dormir ya que el investigador le estuvo gritando continuamente. Janan Abdu dice que lo ocurrido a su marido, que es católico, sirve como ejemplo del procedimiento que normalmente llevan a cabo con los prisioneros políticos, los policías israelíes. Y que en el caso de los musulmanes es aún peor.

Según la activista, no encontraron ningún tipo de prueba en contra de Ameer, por lo que no sabían de qué estaba acusado, lo que le impedía defenderse. “Esto significa que el estado israelí puede tener a alguien encarcelado simplemente diciendo que tiene pruebas secretas contra él, sin declarar públicamente cuáles son, y mantener a las personas encerradas sin revelarles cuál es el motivo. Israel se declara un estado democrático y judío, y en base a esa definición puede encarcelar y humillar a los palestinos, amparándose en la ley”. 

Su pretensión es dar a conocer a la comunidad internacional las irregularidades que está cometiendo el Estado de Israel y utiliza el caso de la detención de su marido como ejemplo para que el mundo conozca lo que está ocurriendo. Dice que desde la ocupación de Palestina en 1948, año de la Nakba, viven bajo una dominación militar y que Israel no cumple con la Convención de Ginebra respecto a los presos políticos. Explicó que a los encarcelados los llaman presos de seguridad porque así pierden todos los derechos reconocidos internacionalmente por Naciones Unidas, y que tendrían en el caso de ser presos políticos. 

La detención administrativa consiste en mantener encarceladas a las personas sin cargos, ni juicio, durante seis meses prorrogable durante años, y es una práctica corriente en Israel pese a estar prohibida en los Convenios de Ginebra. Ésta es la situación de muchos prisioneros políticos que viven segregados en las cárceles. Dice Janan que cualquier otro preso puede comunicarse telefónicamente con sus familiares y recibir visitas, sin embargo su marido y otros muchos no pueden hacerlo y las visitas consisten en verlos a través de un cristal de seguridad. 

Cree que Israel aprovechó los atentados del 11 de septiembre para fomentar una campaña de fobia islamista. Y justifica sus ataques a la población civil en Gaza diciendo que no ataca a los palestinos sino a miembros de Hamas. Dice que los trata como un grupo religioso no como un estado para poder negarles sus derechos. 

Respecto a las ONG´s, explicó que empezaron a funcionar en los años 80 pero que fue en los 90, con el Acuerdo de Oslo, cuando empezaron a tomar fuerza. En Palestina se estableció Ittijah en 1995, que es una plataforma que engloba a 64 organizaciones dedicadas a la defensa de los derechos de los llamados “palestinos del 48” dentro de Israel, de la que era director Ameer Makhoul. Dice Janan Abdu  que desde ese momento Israel empezó su campaña de persecución contra las ONG´s que continúa hasta hoy. 

A la Janan le gustaría que se creara un grupo de activistas que pudieran entrar en las cárceles para analizar cuál es la situación de los presos, y así ejercer algún tipo de presión a Israel para que mejoraran sus condiciones. Cree que por eso es fundamental continuar trabajando en esta campaña de comunicación internacional.

Según Janan, no existe ninguna solución al conflicto hasta que Israel acepte su responsabilidad en la Nakba y el derecho de los palestinos a regresar a sus casas.

Su intervención finalizó diciendo que cree en la solidaridad y haciendo un llamamiento a los asistentes al acto: “Ahora que se acerca la Navidad, y a mí no me permiten estar con él, sería un gesto muy bonito que recibiera postales de felicitación para sentir que no está solo, que cuenta con el apoyo de otras personas y que su causa es conocida”. 

María Eugenia Gutiérrez escribió la dirección de Ameer Makhoul en la pizarra, agradeció al público su asistencia y los instó a hacerse una fotografía todos juntos, así como a acudir a la manifestación en solidaridad con Palestina que se celebraba al siguiente.


Dirección: Ameer Makhould, departamento 2, Gilboa Prison, Gilboa 10.900 (Israel)


FUENTES:
Propia
Janan Abdu (activista palestina)
María Eugenia Gutiérrez (profesora de la Facultad de Comunicación, Universidad de Sevilla)
Inés Castellano (miembro del grupo de cooperación Sevilla-Palestina)