domingo, 9 de diciembre de 2012

La periodista Ana Pastor empieza hoy su colaboración en El Periódico

Ana Pastor, periodista de la CNN, empieza hoy su colaboración en El Periódico. Se estrena con un reportaje sobre la visita de Teresa Perales, campeona paralímpica de natación, a las mujeres que participan en los proyectos que la Fundación Vicente Ferrer lleva a cabo en Anantapur, India. Según el diario, la periodista también hará entrevistas, “el género que la ha consagrado como una de las profesionales más valientes e incisivas del periodismo español”.

Ana Pastor fue presentadora de Los desayunos de TVE hasta que con el cambio de Gobierno ella misma anunció en Twitter: "He sido cesada de #losdesayunosdetve Orgullosa del trabajo de TODO el equipo. Día triste pero hoy más que nunca sigo creyendo en el Periodismo".

RTVE, en una nota de prensa, difundió que ella había declinado el ofrecimiento que le había hecho el director de los Servicios Informativos, Julio Somoano, para dirigir y presentar un programa de entrevistas en el “late night” de la televisión pública. A lo que la periodista respondió: “Me destituyen por hacer periodismo y por una decisión política. Y no me han ofrecido nada concreto".

En unas declaraciones publicadas por El País, Pastor explicó el ofrecimiento de Somoano: "Me dijo que reflexionáramos juntos sobre el futuro, que creáramos un formato para los próximos meses, pero sin concretar nada". "Y yo no estoy dispuesta a cobrar dinero público por hacer pasillos".

Periodista reconocida internacionalmente, actualmente trabaja en la CNN y hoy empieza su colaboración en El Periódico. Especialmente valorada por los futuros periodistas, para los que es un ejemplo a seguir, este año fue la encargada de ofrecer la lección inaugural en el acto de apertura oficial del curso de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla. 






En un salón de actos que se quedó pequeño debido a la asistencia masiva, habló a los estudiantes de dignidad, honestidad y valentía, como los tres pilares fundamentales de una profesión a la que siempre se quiso dedicar. Les transmitió su inquietud por los momentos que está viviendo el periodismo y dijo que “los ciudadanos sin información están desarmados, sin periodistas no hay periodismo y sin periodismo no hay democracia”. 

Periodista comprometida, les dijo a los estudiantes que Níger es el país que le cambió la vida y al que trata de volver cada año en persona y a través de las redes sociales. Que ese sur es la realidad de millones de personas en el mundo, el país más pobre del mundo. “Un lugar al que si nos llamamos periodistas deberíamos acudir por lo menos alguna vez en la vida como poco”. “Yo creo que la vida y el ser humano es extraordinario y la suerte que tenemos los que nos dedicamos a esto es que podemos vivirlo pero sobre todo, podemos contarlo y podemos incluso cambiar algunas de esas realidades”. 

Dijo que pensó en su hijo de dos años cuando Ahmadineyad se revolvía en la silla en Teherán. "Pensé en él y decidí que no quería dejar de insistir por las lapidaciones a mujeres, ejecuciones a homosexuales o la oposición en la cárcel. Pensé en él ante la posibilidad de rendirme en esa o en otras entrevistas y recordé al mundo al que yo le he traído.  Por eso no me quedé callada, ni lo voy a hacer. Ni voy a cambiar de tema cuando algunos lo pretendan. Lo hice por él, porquer equivocada o acertadamente no quiero pasar de puntillas por algunos de los asuntos que nos conciernen. No quiero que me dé igual que estas cosas estén ocurriendo cerca o lejos de este país. Y no quiero que a él estas cosas le den igual cuando tenga conciencia".

Ana Pastor les trasladó que cuando salgan de la Universidad y empiecen a ejercer su profesión, su dignidad va a ser cuestionada muchas veces: “Ocurrirá cuando os enfrentéis a una entrevista difícil, cuando busquéis un puesto de trabajo, cuando traten de socavar vuestra voluntad, cuando recibáis presiones intolerables, que van a llegar, cuando alguien dude de vuestra honestidad, cuando os despidan, cuando os ignoren o cuando no os valoren. Pero es una batalla que nunca podéis perder, no os rindáis nunca, porque si no el lado oscuro habrá ganado y vosotros habréis perdido. La dignidad va a ser vuestro único patrimonio”.

Respecto a la valentía recordó las palabras de Aron Shorkin en la Facultad de Siracusa, cuando dijo que “la primera persona que atraviesa el muro, resulta herida”. Dijo: “Hay que ir más allá, no hay que pensar en las consecuencias. Y el periodismo como yo lo entiendo tiene que ser incómodo no puede funcionar bajo las claves del miedo, no se puede vivir ni trabajar con miedo. El periodismo, por eso se hace para los ciudadanos y no para los políticos, para ningún político da igual de qué partido”.

Finalizó su intervención diciendo: “Dignidad, honestidad y valentía son las tres normas que pretendo que marquen mi vida y espero que también os acompañen en la vuestra. El país que yo quiero para mi hijo está en vuestras manos y yo hoy soy optimista. Tengo que pediros que no dejéis que nadie limite vuestros sueños, que nadie os diga que sois incapaces de conseguir algo. Os pido hoy aquí que mantengáis la esperanza, mi esperanza en el periodismo. Hay que darle protección, hay que blindarla, mantenerla y prestigiarla. No os rindáis. Mucha suerte”. 

Toda una lección magistral para un auditorio atento y entusiasmado con las palabras de una profesional que lucha por defender el periodismo de calidad en un momento en el que la profesión está sufriendo más que ninguna otra los embates de la crisis.

FUENTES:
Propia  
El Periódico
El País
Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla


sábado, 8 de diciembre de 2012

Carmen: “Ha de cambiar la imagen que se da en los medios de los malos tratos”

La Fundación Ana Bella es una organización sin ánimo de lucro formada por mujeres que han superado la violencia de género y se dedican a prestar apoyo a otras víctimas de violencia machista, así como a inmigrantes y madres en situación de pobreza.

Desde la Fundación las ayudan a resolver todo tipo de problemas. Cuentan con viviendas de apoyo donde alojar a las mujeres, les dan ayudas económicas,  formación laboral, terapia psicológica, y asesoramiento y defensa legal en el caso de que quieran denunciar a sus agresores. Tanto las empleadas como las voluntarias han sufrido malos tratos por lo que están especialmente sensibilizadas con este tema. 


Fundación Ana Bella

Ellas han abandonado a sus maltratadores y piensan que contando su historia pueden conseguir que otras mujeres que están pasando por su misma situación se animen a denunciar. Quieren demostrar que se puede salir de ese círculo de violencia. Dicen que sólo tienen que pedir ayuda, que existen instituciones preparadas para actuar de inmediato, que basta con una llamada de teléfono.

Ana Bella escapó de su casa una madrugada con sus cuatro hijos pequeños y llamó al Instituto Andaluz de la Mujer. Vivió durante cuatro meses en una casa de acogida y después en un piso tutelado. A partir de ese momento se planteó crear una fundación para ayudar a mujeres víctimas de violencia de género o en riesgo de exclusión social.

Carmen dice que ella no denunció a su marido,  que lo único que quería era alejarse de él. Reconoce que son pocas las mujeres mayores que van a pedir ayuda a la asociación y que tampoco denuncian a sus maridos. Sin embargo, su consejo es que lo hagan, que “no se achiquen porque siempre se puede encontrar un trabajo y merece la pena vivir aunque sean cinco minutos alejada de esa persona que te cohíbe”.

Según Carmen: “Desde la asociación visibilizamos a mujeres maltratadas y las empoderamos para convertirlas en agentes sociales de cambio hacia la igualdad”.

Respecto al tratamiento que hacen los medios de comunicación de los casos de violencia de género, dice que “ha de cambiar la imagen que se da en los medios de los malos tratos”. Que es importante destacar las detenciones de los agresores, la valentía de las denunciantes y mostrar la existencia de vías de salida para las mujeres que están sufriendo esta lacra a través de testimonios positivos. 





FUENTES:
Propia
Fundación Ana Bella

María Teresa Mercado: “Es necesario conocer qué se muestra en los medios y cómo se cuenta”

En la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla, han tenido lugar unas JornadasInternacionales sobre “Medios de Comunicación y Cambio Climático”, en las que ha participado en la mesa redonda “Análisis del tratamiento mediático del cambio climático”, María Teresa  Mercado, investigadora de la Universidad CEU Cardenal Herrera de Valencia. 

La ponente dijo que en temas muy alejados de la audiencia por desconocimiento, como es el caso del cambio climático, los medios influyen todavía más de lo habitual. Y que por lo tanto es necesario conocer qué se muestra en los medios y cómo se cuenta.


María Teresa Mercado

María Teresa Mercado expuso que en Estados Unidos el cambio climático se considera de una manera totalmente distinta de cómo se ve en Europa y en España, porque allí tienen mucho espacio en los medios de comunicación los escépticos gracias al poder de los lobbies. Cree que en Estados Unidos los investigadores sobre el cambio climático y los científicos se sienten marginados, ya que se considera un tema ideológico que tiene que ver con a quién votan, incluso con la religión. Manifestó que los europeos son los que luchan en las cumbres sobre el cambio climático.  

Expuso un estudio que realizó de los medios de comunicación argentinos para evaluar el efecto de la cumbre de Copenhague. Mostró los titulares de prensa del periódico Clarín y las noticias y crónicas escritas por su corresponsal en la cumbre, Gustavo Sierra. En este medio lo trataron como un tema de la sección de internacional. Más de la mitad de las noticias que tenían que ver con el cambio climático se referían a la cumbre, eran crónicas del corresponsal y artículos de opinión. 

Dijo que en el análisis del discurso de la cumbre de Copenhague el corresponsal de Clarín, tenía un discurso distinto ya que los argentinos consideran que ellos son países en desarrollo, mientras que a todos los demás países occidentales los consideran países desarrollados. No hacen distinción entre Europa y Estados Unidos. 

Comparando el discurso entre España y Argentina, dijo que allí citan mucho “la deuda ambiental”, pero que aquí no aparece porque “nosotros somos los que debemos”. Allí dicen que ellos no han sido los causantes del problema ambiental, y que por lo tanto, les tienen que pagar si no quieren que ellos se desarrollen como han hecho los países occidentales a costa del medio ambiente. “Ven el cambio climático como una oportunidad de negocio para ellos”. 

Dijo que Argentina es el quinto país donde más transgénicos se producen. Y si Europa impone la huella de carbono a los productos les perjudicaría en su actividad económica. En Clarín hablan habitualmente de “carbono colonialismo del siglo XXI”, que significa que los países industrializados pretenden mantener en el subdesarrollo económico a los países de Latinoamérica y de África porque no van a dejarlos desarrollarse industrialmente porque contaminan, y allí lo ven como una forma de colonialismo. Explicó que esto afecta a la manera en la que los argentinos perciben el cambio climático ya que un 85% de ellos reconoció informarse a través de los medios. 

“En una encuesta realizada en Argentina, el 83% de la población no tenía casi ninguna preocupación por el medio ambiente. Y eso que tanto América Latina como África van a ser las zonas que más a sufrir los embates del cambio climático. En cuanto al debate de si existe o no el cambio climático antropogénico, en Argentina no existe”. 

Finalizó diciendo que en España tampoco se concibe el cambio climático como un gran problema ya que en la última encuesta realizada, el tema ambiental que más preocupaba a la población era el agotamiento de los recursos y la contaminación de los ríos.

FUENTES:
María Teresa Mercado (investigadora y profesora de periodismo de la Universidad CEU Cardenal Herrera de Valencia) 
Propia